Uno de los problemas que hoy enfrentan
los estados es compartir e intercambiar información para sus procesos de
negocios, de esto se viene hablando hace ya mucho tiempo, pero la verdad es que
pasa poco, la interoperabilidad dentro del estado es hoy en día un nudo
operacional si se quiere mejorar su eficiencia.
La interoperabilidad incide directamente en los elementos que según Gartner hacen a un estado moderno o 2.0, en particular aquellas asociadas a una mejor atención al ciudadano, esto es, que el estado opere desde los requerimientos de su cliente y no desde su oferta de servicios con un enfoque compartimentado. Si esto suena bien, o al menos hace sentido, ¿por qué los estados avanzan poco en esta materia?, me atrevo a lanzar algunas ideas
- perdida de poder asociada a la información que un servicio público posee (información es poder)
- no se ve al ciudadano como el cliente final
- niveles de madurez tecnológica y de procesos muy disimil dentro del estado
- cambio de paradigma (esto siempre se ha hecho así)
- pérdida de relevancia de ciertos trámites, en un estado más conectado hay trámites que van a desaparecen
En mi experiencia el desarrollo de
modelos de interoperabilidad, existen soluciones muy básicas y algunas de mucho
desarrollo, pero cualquiera de ellas las podemos clasificar en los tres modelos
que presento a continuación.
En mi experiencia reciente en el proceso de diseño de un modelo de interoperabilidad para el gobierno federal de Brasil, instancia que me tocó liderar un equipo consultor de diseño, tuvimos interesantes discusiones respecto de las alternativas que se nos presentaban, lo primero a decir es que el problema no es tecnológico. Debo señalar que Brasil lleva ya largo camino avanzado en establecer un framework de interoperabilidad denominado e-Ping, el cual se basa en el desarrollo del Reino Unido denominado e-GIF adaptado a la realidad de Brasil.
Modelos
- Punto a Punto: Se trata más de un esquema de intercambio de datos, que un modelo en si mismo, las instituciones establecen esquemas de intercambio una a una, lo que requiere este esquema es que se establezcan frameworks de estándares y exista difusión en los acuerdos y la data que se intercambia para reducir los retrabajo a la hora de implementar nuevos intercambios. El problema de este modelo es su complejidad de administración ya que ella aumenta con orden nlog(n) su complejidad, siendo n la cantidad de nodos, esto según la regla de Metcalfe.
- Plataforma Interoperabilidad: En algunos países se están implementando plataformas de interoperabilidad únicas dentro del estado, como es el caso de Chile, denominada Plataforma de Servicios Electrónicos del Estado (PISEE). Aparece como un modelo interesante que exista una única solución de intercambio, con una plataforma tecnológica única. Si bien se ve atractivo como modelo, tiene algunos problemas, asociados fundamentalmente al tamaño de la solución. Instalar todo el intercambio de datos de un estado en una plataforma tecnológica única requeire de soluciones tecnológicas muy grandes, escalables y con requerimientos de operación muy fuertes (niveles de servicios muy exigentes). Probablemente este modelo aplica para estados pequeños y volúmenes manejables de información pero en estados muy grandes lo hace inviable.
- Plataforma por dominios: Este modelo es el que más me gusta, y su diseño fue producto de una larga discusión con equipo técnicos del Ministerio de Planejamento de Brasil (Brasilia) con quien me tocó trabajar codo a codo en su diseño. La idea en este modelo es definir plataformas de interoperabilidad por dominios de negocios, algunos ejemplos de ellos son los dominios: social (salud, vivienda, etc.), educación (educación, ciencia y tecnología), emprendimiento y empresa y gestión financiera del estado entre otros. NO es obligatorio que cada dominio se separe, esto va a depender de los volúmenes de intercambio entre ellos y la complejidad de implementación.
Los argumentos a favor de este modelo son: requiere de infraestructuras tecnológicas más pequeñas y adicionalmente el mayor volumen de intercambio de información se da al interior de un dominio, si bien existen intercambios entre dominios esto son bastante menores y por lo tanto se privilegia el intercambio dentro del dominio.
Por otra parte este modelo permite que su puesta en marcha sea alineada con las prioridades de la política pública y del gobierno.
Otro elemento a favor de este último
modelo es que simplifica la integración vertical (gobierno central, gobiernos
regionales y municipales), la mirada habitual en el diseño de estos procesos de
intercambio de información, son mirar más bien al estado en forma horizonal y
por capas, perdiendo de vista el enfoque centrado en el ciudadano
(citizen-centric) a la hora de rediseñar proceso.
Cabe señalar que los tres modelos deben tener un framework de interoperabilidad, que defina estándares y procesos de intercambio de información.


Alejandro
Efectivamente, el paso a un servicio ciudadano-cliente tiene como eje la interoperabilidad (o ¿interoperatividad?) Ha sido mi obsesión el último año y medio. No sé cuál es mejor, pero te puedo asegurar que uno de las principales barreras, es que los decidores no entienden su beneficio, o más bien no saben qué ganan. Espero que los que lleguen lo hagan. No sabes los difícil que ha sido convencer a los servicios a firmar convenios con Estrategia Digital, o que aporten al Administrador de Datos y Metadatos. Nos falta pedagogía, nos falta epifanía digital pública.
Mucha suerte con el Centro de Sistemas Públicos, cualquier ayuda, sabes que cuentas conmigo.
Un abrazo
Muachas gracias Juan por el comentario, y los deseos de éxito en el centro, efectivamente lo que más cuesta es que los servicios se paren en los zapatos de los ciudadanos y generen las soluciones a partir de allí. El concepto más utilizado es interoperabilidad
Saludos
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Alejandro Barros